viernes, 5 de noviembre de 2010

Manual de sensualidad para jovenes casaderos

A cuantos no nos ha pasado que durante años vivimos con la idea de que la primera vez será como un sueño de película rosa y al llegar “el día” nos damos cuenta de que eso no existe, sólo es una idea comercial que vende. A cuántos más no les ha pasado que en su cabeza miles de preguntas se mueven haciendo un ruido ensordecedor y no tienen a quién acercarse porque hablar con los padres, los maestros o demás personas sobre sexualidad y sensualidad puede acarrear grandes problemas que sólo son vistos así en la sociedad gracias a miles de años de represión.

He aquí una reseña con la cuál pretendo presentar una obra de autoedición de un escritor contemporáneo, que a modo de conversación, relata y comparte los secretos de un hombre sobre su experiencia sexual desde sus inicios. Tanto sus inquietudes como algunos de sus descubrimientos, además de plantear algunos “consejos” sobre lo que uno puede hacer en un momento de tensión sexual en que el erotismo y los nervios hacen de las suyas.

Manual de sensualidad para jóvenes casaderos
(Edición de autor, 2006)




Es una obra que devela secretos por todos conocidos, por pocos abordados, secretos de porqué un hombre reacciona como lo hace ante diversas situaciones. Debo resaltar que durante mucho tiempo se ha hablado de la sensualidad y del erotismo como un tema del cual hay que avergonzarse, como un ente que debe guardarse en lo más recóndito de nuestras vidas y si alguna vez osamos hacerle frente; alejemos los espejos que puedan devolvernos la imagen de nuestro ser plagado de censuras y autocensuras encerrándonos en una falsa libertad. Sin embargo no es el caso de Jorge Rueda que sin hacer caso de la sociedad machista en la que se vive, en la cual un hombre no llora ni tiene problemas con su sexualidad, en la que tener múltiples experiencias sexuales es sinónimo de virilidad.

En este libro, Jorge dice que no importa cuántas mujeres “conozca” un hombre, si su conocimiento se reduce a una “satisfacción” que no complace a nadie, sólo calma.

Es precisamente el goce compartido de cuerpos erotizados y sensuales lo que Jorge Rueda propone como “ideal sexual”; el hombre no debe gozar sólo y la mujer no debe dar placer sin sentirlo, es una unión lo que el erotismo otorga al acto sexual, y es lo que Jorge Rueda con una prosa fluida y armoniosa, nos invita a replantear en nuestras vidas, un goce casual que pierde su cotidianidad ante lo fantástico que puede resultar el mínimo detalle si se saber ver y obrar con gran pasión. No hace falta grandes y difíciles “actuaciones” para lograr como dirían en francés le petite mort.

Espero que esta pequeña reseña los invite a leer el libro y así, puedan tener su propia opinión.
Así mismo, les comento que pueden encontrar más reseñas y dónde adquirir el libro en http://www.jorgerueda.blogspot.com/